martes, 16 de octubre de 2012

La sociología de Norbert Elias


 Por: Lida Elena Tascón Bejarano
Norbert Elias es considerado uno de los más importante sociólogos contemporáneos. Sin embargo, la importancia de su obra fue reconocida tardíamente. Elias, como representante de la tradición alemana de las ciencias sociales, es un autor que como Marx y Weber, se plantea grandes problemas (el desarrollo de la civilización, la concepción del tiempo, los símbolos, el estudio de grandes períodos históricos, las diferencias culturales en la conformación de grandes naciones como Francia o Alemania, etc.), pero a diferencia se éstos su sociología está fundamentada en investigaciones empíricas.
Norbert Elias nació el 22 de junio de 1897 en Alemania. Crece en el seno de una  familia judía y acaudalada. En 1915 es llamado a enlistarse en las filas del ejército imperial. Allí desempeña un puesto dedicado a las telecomunicaciones en el frente occidental al norte de Francia. Sufre las desgracias de la guerra porque durante la Segunda Guerra Mundial, su madre muere en el campo de concentración de Auschwitz. A nivel académico comienza  a estudiar medicina y filosofía. Abandona los estudios de medicina y termina sus estudios de filosofía entre 1923 y 1924. En los años treinta, Elias trabaja como asistente de su maestro Manheim en el Instituto para la investigación social, en Francfort, que será la base institucional de la Escuela de Francfort. En 1933 tras la subida de los nazis al poder, Elias se desplaza a Francia y luego a Inglaterra donde va a desarrollarse gran parte de su carrera.


En 1935 estando en Inglaterra un comité de judíos le asigna un pequeño importe que le servirá únicamente para alimentos y habitación. Conoce la biblioteca del Museo Británico (hoy Biblioteca Británica) en donde halla libros de instrucción de las buenas maneras que le sirven de núcleo documental para escribir El proceso de la civilización. Investigaciones sociogenéticas y psicogenéticas. Fallece a los 93 años de edad en la ciudad de Amsterdam el 1° de agosto de 1990.


Una de sus principales obras es El Proceso de la Civilización, publicada en 1939, obedece a una secuencia analítica antecedida por La sociedad cortesana, y precedida por La sociedad de los individuos. En el primero, toma como punto de referencia un período histórico relativamente breve, como el llamado ancien régimen, para explicar las características de dicha sociedad. En el segundo, La Sociedad de los individuos, hace una reflexión teórica  más profunda sobre  el libro El Proceso de la Civilización.
A continuación desarrollaré los argumentos más importantes del libro La sociedad de los individuos, ya que en él se hace una síntesis del problema de la acción y la estructura social. Pues para Elias, el concepto de individuo y sociedad constituyen dos planos inseparables de la realidad social.
Elias parte de un concepto común de sociedad, el cuál es la reunión de muchas personas, sin embargo, aclara que esta reunión origina una sociedad diferente en la India, China, América u otra región. También menciona que la forma de convivencia en estas sociedades no fue planeada por ninguno de los individuos pertenecientes a ella:
Qué es esta sociedad que formamos todos nosotros, pero que ninguno de nosotros, ni siquiera todos nosotros juntos, hemos querido y planificado tal como hoy existe, que sólo existe porque existen muchas personas y que sólo permanece porque muchas personas particulares quieren y hacen algo, esta “sociedad” cuya estructura, cuyas grandes transformaciones históricas, es evidente que no dependen de la voluntad de personas individuales? (Elias,1990:17).
De quien depende entonces? Para dar respuesta a esta pregunta, Elias primero  desarrolla el debate de las posturas enfrentadas frente a la relación individuo y sociedad. En primer lugar, hay una postura que sostiene que los acontecimientos históricos han sido bosquejados, proyectados y creados por una serie de individuos o entidades. Es decir, esta postura le da un papel protagónico al individuo.
En la postura antagónica el individuo no desempeña papel alguno; esta concepción se basa en las ciencias de la naturaleza, porque se presenta a la sociedad como una entidad orgánica supraindividual, movida por fuerzas mecánicas y anónimas, que atraviesa una juventud, una madurez y una vejez para luego morir. Hay otras explicaciones que parten de las funciones psíquicas del individuo, es decir, se ve al individuo particular como algo completamente aislado, que buscan dilucidar la estructura de sus funciones psíquicas prescindiendo por completo de sus relaciones con otras personas; y, por otro lado, dice Elias, encontramos corrientes de investigación que apuntan a la psicología social o a la psicología de masas, en las cuales no tiene cabida las funciones psíquicas del individuo. En esta última postura se atribuye a las agrupaciones sociales o un conjunto de personas un alma propia que se haya más allá de las almas individuales, la sociedad es la suma de manifestaciones psíquicas de varios individuos. La psicología del individuo y la psicología social aparecen como dos disciplinas completamente independientes, es decir, existe un abismo insondable entre individuo y sociedad. (Elias, 1990:20).
Lo que Elias quiere hacer notar  es su preocupación por la sociología convencional porque sus explicaciones sobre la sociedad y el individuo, en lugar de integrar estos dos conceptos, los separa. Lo que él propone es una visión diferente que permita comprender que la sociedad y el individuo no son independientes, diferentes o antagónicos:
Lo que nos falta -reconozcámoslos-  son modelos mentales y una visión global, mediante los cuales podamos, al reflexionar, comprender aquello que realmente tenemos ante nosotros día tras día; mediante los cuales podamos comprender cómo la reunión de muchas personas individuales forma algo distinto, algo que es más que la suma de muchas personas individuales, cómo forma de una “sociedad” y cómo esa sociedad es capaz de cambiar de manera determinada, cómo es que posee una historia cuyo curso efectivo no ha sido premeditado, dirigido ni planeado por ninguno de los individuos que constituyen esa sociedad (Elias,1990:21).
Para el autor los procesos sociales implican el “entretejido “de las personas. No son estructuras externas y coercitivas de las relaciones de las personas; son  interrelaciones. Los individuos se consideran interdependientes; dichas interrelaciones cambian constantemente y están llenas de tensiones y contradicciones, lo que da como resultado un tipo de sociedad determinada que no ha sido planeada. Veamos el ejemplo de la relación entre las piedras y la casa que cita Norbert Elias. La casa es una unidad cuya estructura no puede entenderse a partir de los elementos individuales que la constituyen, es decir, de la singularidad de cada piedra. Otro ejemplo es el de la melodía, que no se compone de varias notas individuales, pues es algo más que la suma de éstas. Lo que el autor quiere señalar aquí es,  a diferencia del mecanicismo, la unidad no puede ser entendida observando sus partes de manera aislada e independiente de las relaciones establecidas entre éstas.
Es así como resuelve, Elias el problema de la acción y la estructura social, considerando que la sociedad debe entenderse, más que una  relación entre el “individuo” y la “sociedad”, es la relación entre las personas percibidas como individuos y las personas percibidas como sociedades. Los individuos y las sociedades implican personas, relaciones humanas.


BIOGRAFIA
 Elias Norbert,(1990) La sociedad de los individuos. Ediciones Península, Barcelona.


____________  (1987) el proceso de la civilización. Investigaciones sociogenética y psicogenéticas. FCE, México.


Freud, Sigmund.  El malestar en la cultura. Edición virtual: http://www.ucm.es/info/socvi/Aina/componentes/COMUNCULTURA/09FREUD_Elmalestarenlacultura.pdf